viernes, 9 de junio de 2017

¿En que creer?

     La gente dice muchas cosas, dicen que hay una parte del cerebro que dirige el funcionamiento de las emociones, dicen que las lágrimas solo son un producto de la presión que tienen las glándulas lagrimales, que están en la zona del ojo. No soy una experta en nada de esto teórico científico realista, pero en mi poder esta, desmentirlo o más bien darle el beneficio de la duda, desde mi punto de vista subjetivo en la realidad, creyendo más en la magia de los acontecimientos, en el destino, en él va y ven de las cosas, en el karma, en la ilusión, en el universo conspirativo, o por causa de un ser supremo.

Si esto que dicen es cierto, ¿Por qué rayos siento como mi corazón se hace más chiquito? ¿Por qué esa presión en el pecho? esa presión asfixiante, ahogante, ¿Cómo es que siento un nudo tan grande en la garganta? un nudo que no me deja emitir un sonido ¡Lo intento! pero por más que logre mover mis labios, la voz se pierde en mis adentros, no puede salir, está atrapada, como yo en este momento. Mi vista se nubla poco a poco, por las lágrimas que quieren salir, y me di cuenta en ese instante, que mi rostro, no podía moverse, no había expresión en mi cara capaz de crear esa "presión de glándulas" de la que tanto he oído hablar en clases de biología. Y así fue como puse en duda estos conceptos, dejándome llevar por mis creencias, en algo más que solo ciencia. Mantuve los ojos muy abiertos, sin cerrar por un momento, para secarles, para no dejar las lágrimas escapar. No quería mostrarme débil ante la vida, o más bien ante la muerte, pues está siempre, dispuesta a decir presente.

La vida es un reto, es difícil, pero de eso  se trata, de no tomar el lado fácil, no quería volver a pensar en ello, en esa posibilidad ¿Por qué me aferro tanto a lo que me hace daño? ¿Por qué no comenzar a aferrarme a lo bonito?
 a la vida...

Culpo a la muerte por tentarme cada vez que caigo muy bajo, lucho por no buscar siquiera las tijeras o el cuchillo, pero mi masoquismo de siempre a sentir dolor me mantiene viva, un cliché, porque vivir duele más que cualquier daño físico, sentir duele más que una cortada, respirar más que dejar de hacerlo, y los recuerdos mucho más que los lamentos.

¿La muerte? Se lo que es estar muerta, ¡Lo sé! Se lo que se siente estar muerta en vida, y eso es mucho peor, no se dejen engañar. No es lindo estar sin energía, con las ojeras aumentando, mi agilidad y mi capacidad de hablar o expresarme disminuyendo, ese vacío...el  tiempo pasando lentamente deprisa, sin ganas, sin motivos, sin emociones, sin tristeza, sin odio, sin rabia, sin amor, que todo te de igual... respiraba, comía, dormía para evitar recordar, para intentar olvidar, o simplemente superar, así pasaba el tiempo y dolía menos, podría decirse que existía, pero vivir no es existir, 
existir no es vivir !!

Dicen que la vida empieza cuando naces y termina cuando mueres, pero yo digo que la vida realmente comienza, cuando aprendes a vivir, y termina cuando olvidas como hacerlo...
vives cuando conoces su significado, 
cuando conoces sus riesgos y los tomas, 
cuando aprendes lecciones,
 cuando aprecias los pequeños detalles,
 cuando estas alerta y en movimiento, 
cuando mantienes tu mente abierta,
 cuando tienes fe en las personas, 
en que todos tenemos un poquito de bondad en nuestros corazones y que todos nos equivocamos (es nuestra naturaleza),
cuando buscas aprender algo nuevo cada día, 
cuando aprendes a ser humano, 
cuando perdonas,
 cuando te caes y no te quedas acostado, 
cuando en el camino: 
Miras hacia arriba y le das gracias a Dios, 
miras hacia abajo y evitas tropezar, 
miras hacia adelante y fijas tus metas, 
miras hacia atrás y recuerdas de dónde vienes, 
y por ultimo miras hacia los lados para saber quiénes te acompañan. 

Tienes que creer en la vibra que das
eso mismo recibirás, 
tienes que creer que lo que cosechas es lo que antes sembraste.
 Ama, respeta, se honesto, perdónate, amate, valórate, eres importante, si aún respiras es porque la vida tiene un propósito para ti, 
descúbrelo, ve por él.


S.R. 

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